De acuerdo al texto de Herbet Marcus “una
crítica a la sociedad consumista” establece que después de satisfacer las
necesidades básicas, la sociedad busca la creación de nuevas necesidades que no
tienen nada que ver con las básicas, y que incluso trabajan en contra de estas
Si las necesidades de un ser humano fueran
satisfechas por las empresas, habría mucha oferta de estos bienes o servicios,
los precios serían muy bajos y nadie tendría ganancias, pero para tener en
marcha al capitalismo, la mayoría del trabajo debe ser realizado para las
necesidades creadas por las empresas.
“La Sociedad industrial avanzada” (Marcus)
crea falsas necesidades a través de medios masivos, publicidad y administración
industrial.
Bajo el capitalismo, la gente se convierte en
extensiones de los bienes o servicios creados por las empresas, y de la misma
manera, estos bienes se convierten en extensiones de la gente
En una sociedad consumista un individuo
se encuentra en peligro de perder su identidad en el proceso de
convertirse en una herramienta empresarial y una máquina de consumir.
La publicidad y el mercadeo sostienen el
consumismo, y de esta manera desintegran la individualidad y la humanidad
El consumismo alienta la idea que se puede comprar la felicidad,
esto es una idea problemática y
peligrosa.
Marcuse,
Herbert. One-dimensional man: studies in the ideology of advanced industrial
society. Boston: Beacon, 1991.
Qualter (1983):
·
La
publicidad tiene un impacto social. Existen valores y objetivos de una economía
capitalista corporativa, que se preocupa principalmente por la relación
costo-efectividad de la publicidad, evitando generalmente la preocupación
social.
·
La
publicidad es responsable del excesivo materialismo, egoísmo, secularismo (repetitivo)
y preocupación excesiva por las posesiones personales [...]
·
La
publicidad es éticamente correcta cuando es una actividad necesaria y útil que
pretende informar a los consumidores de la oferta del mercado –integrados–.
·
El
despertar de nuevos deseos y el nacimiento de expectativas individuales puede
deberse tanto más a la movilidad social superior, un mayor nivel de vida,
educación más completa, y al clima cultural total de una economía capitalista
liberal, que a la publicidad como tal”
·
Desde
tiempos prehistóricos todos los pueblos han demostrado una fuerte inclinación a
enriquecer sus vidas, y tal vez sus espíritus, con color, decoración, música:
algún tipo de embellecimiento artístico. En este sentido el marketing refuerza
intensamente los motivos culturales, pero no los crea de la nada.
O´Shaughnessy (1989)
·
Los
consumidores compran productos que no estaban buscando activamente antes de que
se les hiciera tener conciencia de ellos. Algunos de estos nuevos productos
pueden ser simplemente soluciones mejores a viejos problemas, en cuyo caso no
se crea una nueva necesidad.
Lipovetsky (2004):
·
La
publicidad lo que hace es adaptarse a las transformaciones culturales y
desarrollar un discurso en concordancia con los gustos de la gente.
·
La
publicidad no pretende reforzar al hombre y las costumbres, toma realmente al
hombre tal cual es, procurando estimular solamente la sed de consumo que ya
existe… trata más bien de utilizar pragmáticamente el gusto existente por los
goces materiales, el bienestar y las novedades, que de reconstruir al hombre.
·
La
necesidad del producto estaba latente hasta que se activó dando a conocer al
consumidor la función del producto.
María Reyzábal (1996)
·
Para
conseguir vender más y mejor no sólo es necesario fabricar productos en serie,
hay que fabricar también consumidores en serie con necesidades que cubrir
(verdaderas o falsas, es lo de menos, lo que importa es que la gran masa viva
para conseguir cubrirlas).
·
El
marketing potencia el consumo superfluo y sus mensajes nos rodean, nos
asfixian, nos confunden, nos divierten y, por supuesto, nos manipulan.
·
El
marketing tan sólo promueve una aparente democratización del consumo, ya que la
forma de unificar a los individuos es encuadrarlos en un rebaño tipo.
Estrategias del marketing que confirman
la necesidad que existe en publicidad de conocer los gustos del cliente para
adecuarse a ellos:
Planners: que se definen como “la voz del
consumidor en la agencia”, buscan conocer los deseos y necesidades de los
consumidores.
Cool hunters –rastreadores de tendencias–: su fin
básico es el de suministrar información sobre el consumidor, pretenden
anticiparse a los gustos del público investigando novedosas tendencias.

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